10 Señales que indican que no tienes un buen entrenador en el gimnasio.

El fitness está de moda. Hoy en día son muchas las motivaciones para acudir a centros deportivos en busca de un buen entrenador, desde mejorar nuestra condición física, salud, liberar estrés y sentirnos mejor hasta moldear nuestra figura y conseguir el cuerpo que siempre hemos deseado.

 

Además, hoy en día aparecen “entrenadores” en masa, publicitándose en las redes sociales a través de documentos audiovisuales disponibles con un solo “clic” desde nuestros dispositivos electrónicos. Pero cuidado, ¿realmente sabemos en manos de quién estamos poniendo nuestra salud cuando contratamos a ese entrenador personal?

Lamentablemente en esta profesión hay mucho intrusismo y con el aumento del desempleo en España, aún más.

Estas 10 señales indican claramente que la persona que has elegido quizás no es el/la mejor que podrías elegir.

  1. Tu entrenador solamente presta atención a los/las más guapos/as y de su edad, omitiendo a gente de rangos de edad extremos (muy jóvenes o muy mayores) y personas que realmente están perdidas y nunca han estado en contacto con el ejercicio físico, siendo éstos los que realmente necesitan más asesoramiento.
  2. No es el profesional adecuado cuando a la hora de pedirle asesoramiento, tu entrenador solamente te habla de objetivos estéticos y te pauta ejercicios para “que te pongas como él/ella” sin importarle realmente cuáles son tus motivaciones, objetivos y cómo puede ayudarte en lo que realmente quieres y necesitas.
  3. Si no está formado y/o informado de lo que hace a través de cursos de contenido profesional de fitness y no se preocupa de ponerse al día reciclándose, leyendo artículos e informándose de todas las novedades y opciones que le rodean, no tienes un buen entrenador.
  4. Duda de la profesionalidad de tu entrenador personal si no te hace una evaluación inicial tanto física como circunstancial. Es importante saber y entender de dónde partimos y dónde queremos llegar para poder diseñar un plan de entrenamiento correcto.
  5. También cuando te dice que tienes que entrenar durante X horas al día y tienes que sacarlas de dónde sea, como si te quitas horas de sueño, aún explicándole que hay días en los que por tus circunstancias sólo dispones de 30 minutos al día. Un buen entrenador conoce las estrategias necesarias para adaptar los entrenamientos al tiempo que tiene para ello.
  6. Su plan de entrenamiento consiste en un “machaque continuo”, entrenamientos de intensidad extrema sin descanso. El entrenador ideal sabe que el descanso es tan importante como el entrenamiento, y que algunos entrenamientos serán más intensos y otros menos intensos en función de las circunstancias vitales del sujeto que entrena y sus objetivos. Un buen entrenador conoce bien lo que es el fenómeno de supercompensación.
  7. No tienes el entrenador adecuado cuando se preocupa más de publicar “selfies” suyas en las redes sociales (mostrando su cuerpo y vanagloriándose de él) que de explicarte realmente la técnica de los ejercicios, con ejemplos y fuentes de información fiables. Un buen entrenador conoce lo que pauta a la perfección y enseña a su alumno a entender lo que hace, cómo lo tiene que hacer y por qué lo tiene que hacer así.
  8. Si tu entrenador te ofrece sus servicios de forma gratuita al inicio o a un precio extremadamente bajo, algo va mal. Nadie regala su trabajo y menos un profesional que va a mejorar tu salud. Igual que a veces por una consulta del dentista o del oftalmólogo pagamos un precio considerable y lo vemos lógico, un entrenamiento personal de calidad mediante el cual vamos a mejorar la salud también tiene su coste. La salud no tiene precio.
  9. Un buen profesional te habla de objetivos asequibles que puedes conseguir en tiempo real, nunca de estereotipos utópicos. Si es realmente profesional te hablará de objetivos reales aunque no te gusten y te ayudará a entender que igual conseguir lo que quieres no puede ser 100% posible en el periodo de tiempo que tú quieres, pero sí te explicará por qué y te ayudará a acercarte lo más posible a ello.
  10. Y por supuesto duda de la profesionalidad de tu entrenador si te habla a la primera de cambio de suplementación deportiva o sustancias ilegales para mejorar tu aspecto siendo además él quien por casualidad puede conseguírtelas a buen precio, poniendo en riesgo tu salud. Al contrario, el buen entrenador te hablará de la importancia de la nutrición e hidratación en el entrenamiento, dándote algunas pautas y recomendándote un buen nutricionista si es necesario.

 

Oliver J. García Sánchez