Calzado deportivo ¿qué zapatillas me compro?

Elegir zapatillas es una parte importante a la hora de ponerse a entrenar. Un buen comienzo es dejar claras las bases en la elección de la zapatilla en función de nuestras necesidades y características.

El mercado de calzado deportivo, cada vez más competitivo, gasta millones en dinero para investigación con la intención de  desarrollar materiales que sean más duraderos, resistentes y al mismo tiempo, más ligeros y cómodos. El análisis de los diferentes movimientos de nuestros pies, de la pisada en diferentes momentos de la carrera o caminata, las demandas en cada deporte, de los gestos y los impactos en los miembros inferiores ha dado lugar a la producción de zapatillas cada vez de más alta calidad.

El resultado se puede comprobar en cualquier tienda de calzado y equipamiento deportivo: una gran variedad de modelos, colores, materiales y precios de las zapatillas apropiadas para cada tipo de actividad y usuario.

Elegir un par de zapatillas adecuado, que tanto  sirvan para prevenir las lesiones o por lo menos para no generarlas; reducir el estrés en diferentes huesos de las piernas, las rodillas, caderas y en el mismo pie. Esto significa, en algunos casos, proteger nuestra espalda y beneficiarnos en general de la práctica deportiva.

¿En qué nos debemos fijar para una selección adecuada?

En primer lugar debemos pararnos a pensar en nuestras necesidades, aquí valoraremos de manera sincera lo que nos conviene que no tiene que ser lo que más nos guste:

Si vamos a correr, ¿estoy preparado?, ¿tengo buena técnica de carrera?, ¿cuánto peso? O ya las tan recurridas.. ¿y tú que eres, pronador, neutro o supinador?

Ojo, una zapatilla más cara no significa que sea mejor.

Conocer como nos  sentimos, esa retroalimentación es necesaria; si después de entrenar me duelen los gemelos, o si la planta del pie se inflama (fascitis plantar), deberíamos tener en cuenta que en este caso debemos adquirir zapatillas con un apoyo en el arco, o para evitar que se carguen gemelos o sóleo que tengan un drop alto (diferencia de altura entre talón y antepié) para evitar un apoyo abusivo de la parte anterior (correr de puntillas).

  • La absorción de choque
    (amortiguación adecuada) – El material utilizado puede deformarse con el uso y pierden esta propiedad. Un error común y más normal de lo que creemos es pensar que la zapatilla “aun sirve” porque no está rota, sin embargo por la actividad a la que la hemos sometido ha hecho que perdiera toda su capacidad de amortiguación. Por ejemplo, la vida media de una zapatilla de corredor no debería exceder los 800 km; claro está que aquí podríamos pensar que es una estrategia de ventas; os muestro la imagen comparativa entre la capacidad de absorción de 2 zapatillas hecha por New Balance: pisadaUna buena técnica de carrera propiciará que no necesitemos tanta amortiguación, para cada peso así como cada pisada deberemos seleccionar una zapatilla con más refuerzos o diferentes materiales.
  • Flexibilidad
    Cuidado con los calzados muy rígidos, no permitiendo la flexión y extensión del pie. Ellos pueden causar un desequilibrio muscular, dolor en la parte anterior de la pierna (tibia) y el cambio en los patrones de carrera o caminata.
  • Estabilidad
    Si la actividad requiere paradas, cambios bruscos de dirección y movimientos laterales, estas han de proporcionar la estabilidad necesaria en zonas como el talón y refuerzos laterales.
  • Adecuada
    La zapatilla elegida debe ajustarse a su pie. Debemos evitar comprar modelos ajustados,  pueden dañar la piel o por el contrario  modelos muy grandes, ya que el pie se deslizara propiciando la aparición  de ampollas.

La talla: Nos volvemos locos con la talla perfecta, pero ahí va un truco rápido: deja la anchura de un dedo de la mano entre el dedo más largo y la puntera de la zapatilla, recuerda que el pié hincha.

Ahora ya tienes más información para tu elección acertada.

Recuerda que no hay una zapatilla perfecta para todos, pero sí que hay una para cada uno.

Silvia Díaz Piñeiro 
 Silvia Diaz Piñeiro