¿Cardio o musculación? Qué elegir según tus objetivos.

A menudo cuando comenzamos en un gimnasio nuestro objetivo malentiende nuestro entrenamiento. Son muchas las personas que comentan: “yo hago cardio que quiero adelgazar”, “no quiero hacer pesas que gano musculo”, “no corro que me han dicho que se quema el musculo”…

Para aclarar o desmentir estas afirmaciones es importante conocer todos los beneficios que nos aportará tanto el trabajo de fuerza como el cardiovascular, para después poder realizar un entrenamiento equilibrado.

Beneficios del trabajo cardiovascular (intensidad media):

  • Incremento de la capacidad cardiovascular
  • Aumento de la capilarización muscular (aporte de oxigeno)
  • Reduce el riesgo de patologías cardiacas
  • Mejora los niveles de colesterol
  • Incrementa la secreción de la hormona de crecimiento
  • Favorece las digestiones
  • Reduce el estrés
  • Mejora el sistema inmunológico
  • Etc.

Beneficios del trabajo de fuerza (intensidad media):

  • Mejora la postura corporal
  • Protección de los órganos internos
  • Aumenta el gasto metabólico basal (gasto calórico en reposo)
  • Previene de lesiones articulares
  • Combate el envejecimiento
  • Reduce la osteoporosis (fortalece tus huesos)
  • Etc.

Por tanto, más allá de centrarnos en los objetivos estéticos debemos pensar con globalidad cuando realizamos un programa de entrenamiento, ambos trabajos no deben aislarse si no complementarse siempre, a pesar de que predomine la dedicación a nuestro objetivo prioritario.  Trabajemos nuestro cuerpo con dualidad, tanto nuestro “motor” como nuestro “chasis”, no pensemos que son actividades contrarias si no complementarias y que se desarrollan en vías paralelas con un mismo fin.

Por qué no añadir un trabajo cardiovascular a nuestra rutina  de musculación y así eliminar ese “sobrante” de grasa que únicamente con dieta es tan complicado, y así lucir una musculatura definida. Un enterramiento de intensidad moderada (70%) de 30 a 40 minutos dos o tres sesiones semanales serán suficientes.

Por qué no dedicar un par de sesiones semanales en nuestra rutina de trabajo aeróbico a la tonificación, y así aumentar nuestro metabolismo y el gasto calórico y sentir como nuestro cuerpo está más duro y tonificado. Un circuito de musculación de los principales grupos musculares, con tres series de 15 repeticiones bastará para comenzar a sentirnos más tonificados.

Así que no lo dudes, saca el máximo rendimiento a tu entrenamiento para conseguir ese cuerpo 10 por fuera y por dentro, y lo más importante, gana en calidad de vida.

Javier Velasco

javier vitoria