Deportes para practicar en la nieve, más allá del esquí.

Nuestro clima no se caracteriza especialmente por la nieve, aunque visto lo ocurrido esta semana… igual esto empieza a cambiar. Bromas a parte, parece que cuando hablamos de nieve siempre pensamos en esquí, pero hay muchos otros deportes que también tienen sus adeptos, algunos en claro crecimiento y haciendo ya sombra al deporte blanco por antonomasia.

 

Snowboard.

Quizás el más conocido y extendido. Se utiliza una sola tabla ancha para deslizarse sobre una pendiente cubierta por nieve. Es un deporte similar al esquí, pero en este caso ambos pies van fijados a una misma tabla, que se asemeja a una tabla de monopatín o “skate”. El equipo básico para practicarlo son la mencionada tabla, las fijaciones y las botas.  Se convirtió en deporte olímpico de invierno en 1998.

 

Raquetas de nieve.

Las raquetas de nieve se han usado durante milenios para desplazarse en zonas nevadas. Con la nieve blanda, las raquetas facilitan y posibilitan caminar sin esfuerzos excesivos. No se necesita una técnica muy elaborada, con un buen paso de montañero, un par de bastones de esquí para equilibrar la marcha es suficiente. No obstante es cierto que en función de su longitud, las raquetas obligan al deportista a modificar algo su ritmo habitual de marcha junto con la zancada y la pisada, lo que al principio puede generar algunas molestias.

Equí de fondo.

En el esquí de fondo se recorren largas distancias cuesta arriba, cuesta abajo y en el terreno llano. Se utilizan unos esquís ligeros y estrechos y bastones para impulsarse. Estos esquís consiguen aprovechar las características de deslizamiento de las superficies heladas gracias a una “suela” absolutamente lisa e impermeable. El esquí de fondo también conocido como esquí nórdico o esquí a campo traviesa, comenzó a utilizarse como medio de desplazamiento en los países nórdicos cuyo suelo está cubierto de nieve la mayor parte del año.

 

María Villalón
Comunicación AltaFit Gym Club
Maria Villalon AltaFit