Entrenamiento cruzado para corredores

A medida que queremos competir mejor o simplemente buscamos mejorar se pueden hacer variaciones de entrenamiento como el entrenamiento cruzado.

 

El entrenamiento cruzado es un método de entrenamiento que se puede combinar sin problemas con salir a correr, fortaleciendo otro grupo de músculos distintos a lo que se usan en carrera a pie y cambiando un poco el “chip” que a veces es tan necesario como productivo.

Las principales razones que nos puede aportar este tipo de entrenamiento son:

-Incrementar la potencia en otro tipo de músculos no asociados al running, tales como los hombros, los brazos y la espalda.

-Mantener la motivación y reducir la monotonía en las rutinas de entrenamiento, dado que incorpora una mayor variedad de ejercicios y movimientos.

-Reducir el riesgo de lesiones, dado que se fortalecen otros grupos musculares diferentes a lo que se trabaja corriendo.

-Prevenir el sobreentrenamiento.


¡ROMPE CON LA RUTINA Y NO TE ESTANQUES!

Hay que destacar tres apartados por los que resulta necesario seguir un plan de entrenamiento cruzado para que nos resulte efectivo:

  • Para los días de descanso: Puedes hacer un poco de entrenamiento en bicicleta como nuestra clase de gbike, o bien natación, transformando ese descanso total en un descanso activo.
  • Para la mejora del rendimiento: En función de la actividad que practiques, mejorarás la fuerza, la potencia o la resistencia.
  • Para ayudar a mejorar la coordinación y contribuir en laprevención de lesiones.

 

¡PRUEBA OTROS MÉTODOS SIN MIEDO Y AVANZA!

Las actividades más frecuentes en el entrenamiento cruzado son:

Natación. Nos ayuda a mejorar nuestra capacidad aeróbica y nuestro sistema respiratorio. Y nos permite fortalecer los músculos de los brazos y de la espalda.

Ciclismo o Gbike. Disciplina idónea para potenciar los músculos de las piernas, especialmente los cuádriceps. Además, pedalear nos viene muy bien para reducir el impacto de la carrera.

Elíptica. Se trata de una actividad de bajo impacto y formidable para igualar la intensidad de la carrera.  Es una buena opción para ejercitarse cuando tenemos molestias o lesiones en tobillos y pies. Aunque hay que descartarla si tenemos problemas en las rodillas.

Aquarunning (correr en el agua). Actividad indicada para la rehabilitación, ya que nos permite fortalecer los músculos sin riesgo de lesionarse, al mismo tiempo que acondicionamos nuestro sistema cardiovascular.

Gimnasio. Para complementar nuestro entrenamiento deberemos trabajar la potencia y fuerza con fortalecimiento de piernas en máquinas en el cual debe primar las repeticiones al peso (oscilando entre el 50%-65% de nuestra potencia máxima si se trata de corredores de resistencia y entre el 65%-85% si nos referimos a un velocista); trabajo del core en general con todo tipo de abdominales y lumbares aconsejados por el monitor para evitar lesiones; la pliometría con el trabajo de saltos, impacto y desequilibrio súper importante para nuestras articulaciones; y la propiocepción que la trabajaremos con una serie de elementos como fitball, bosu, pelotas de tenis, plataformas inestables o bandas elásticas (pregunta a tu genius como trabajarla correctamente).

¡NO TE ABURRAS, SIEMPRE HAY ALGO NUEVO QUE NO CONOCEMOS!

En definitiva creo que ha quedado más que demostrado que para mejorar en el running no todo es correr, se pueden hacer otros deportes que aportan cosas diferentes.

¡A POR TODAS ALTAFITEROS!

 

Salvador Alarcón Burgos