Entrenamiento de antebrazos, desarrolla tu agarre

Los antebrazos son una de las partes de nuestro cuerpo más olvidadas y menos entrenadas habitualmente. Muchas veces escuchamos : “Entreno piernas o espalda y tengo que parar porque se me cansa el antebrazo”.

 

La fuerza de nuestros antebrazos puede limitarnos bastante en la ejecución de determinados ejercicios con cargas elevadas, por ejemplo, en el peso muerto o en las dominadas. Por eso debemos centrarnos en mejorar nuestro agarre.

No hay que olvidar que un antebrazo fuerte proporciona más fuerza real en los levantamientos, además de más resistencia.

Normalmente en las máquinas de los gimnasios disponemos de agarres estrechos y cubiertos por materiales que favorecen un agarre cómodo, pero no lo desafían.

Durante el entrenamiento no debemos olvidar variar la posición de nuestras manos en cualquier ejercicio de tracción como pueden ser los remos, o incluso a la hora de entrenar dominadas, y no ceñirnos a la misma ejecución en todos nuestros entrenamientos.

Podemos seleccionar entre los diferentes tipos de agarre:

  • Prono:  palmas de las manos hacia abajo y pulgares hacia dentro.
  • Supino: palmas de las manos hacia arriba y pulgares hacia fuera.
  • Neutro: palmas de las manos hacia nuestro cuerpo y pulgares hacia arriba.
  • Mixto: una mano con agarre prono y la otra con agarre supino.

 

Será muy importante tener en cuenta también los diferentes tipos de fuerza de agarre:

  • Crush: El más común, ya que usamos en cada apretón de manos, consiste en ejercer presión manteniendo la contracción muscular durante algunos segundos.
  • Pinza: Para ellos usamos únicamente los dedos manteniendo un objeto en suspensión y sin que toque el resto de la mano.
  • De soporte: Es el más práctico en la vida diaria, en este caso pensaríamos las bolsas de la compra, es un agarre que usaríamos al colgarnos de una barra. 
  • Extensión: Aunque no es un tipo de agarre formalmente, su finalidad es la de apertura de los dedos y trabajándolo evitaríamos descompensaciones con los músculos antagonistas. 

Cabe destacar que unos antebrazos fuertes ayudarán a proteger la articulación de la muñeca que tantas lesiones suele sufrir. Así podrás continuar tus entrenamientos de la manera más eficiente y eficaz posible.

Manuel Ramos