Escucha la música, oye a tu cuerpo

Hablar de música es hablar de fitness, hablar de música es hablar de salas de musculación y salas colectivas vibrando a través de las ondas que generan los altavoces. Esta “hechicería sonora” provoca sensaciones, a veces indescriptibles, como el conocido subidón o los agradables bellos en punta. Ahora conozcamos un poco a este coach invisible.

 

¿Cómo afecta en el rendimiento la escucha de música?

A nivel de musculación, yo he visto a deportistas en sala, buscar minuciosamente un tema antes de enfrentarse a su 1 RM (repetición máxima). Que decir a nivel de colectivas, canciones que te marcan el camino para no perderte en la coreo, sin duda, un recurso fundamental.

Música, como activador del sistema para-simpático.

    • música en el gimnasioDesde el punto de visto físico, la música se compone de patrones sonoros que afectan a los niveles de excitabilidad física, estos sonidos transitorios (pegada) despiertan una señal de “alarma” en nuestro organismo, la cual nos activa y nos pone en movimiento. Igual que pondría en movimiento el rugido de un león a un cazador.

 

    • Dentro del apartado emocional, la música puede que nos afecte más o menos independientemente de la cantidad de transitorios (pegada) que tenga. Dependerá fundamentalmente del momento físico en el que nos encontremos y de nuestro estado anímico.

 

Por supuesto, también dependerá de nosotros aplicar una música u otra basándonos en la demanda, yo personalmente, utilizo la música de piano, para mis entrenamientos de fuerza. Y os preguntareis, ¿qué raro? ¿para qué? ¿por qué? Teniendo en cuenta que uno de mis déficits es la recuperación entre series, utilizo una música baja en bpm, de pocos sonidos transitorios (poca pegada) y con ondas sinodales medias-bajas, por ejemplo un piano para enviar el siguiente mensaje a mi cerebro, ¡eh! ¡Relaja! Relaja tus músculos y recupera el aliento, vete preparándote para la siguiente serie. Además, como soy algo nervioso, durante la ejecución, me ayuda a concentrarme en mi cuerpo y en su respuesta, oigo la música, para poder escuchar a mi cuerpo. 

Os aseguro que funciona, o al menos a mí.

Y para ti, ¿qué importancia tiene la música en tus sesiones de entrenamiento?

Gonzalo Castañeda