Hipopresivos ¿con qué frecuencia debo entrenarlos?

Los hipopresivos se pueden definir como ejercicios posturales y respiratorios asociados a un ritmo de ejecución y metodología de entrenamiento específica. Más concretamente, como su nombre indica, se realizarán con una presión intra-abdominal por debajo de los valores habituales de trabajo.

 

El objetivo último es disponer de un programa de ejercicio físico que no provoque excesivos aumentos de la presión intra-abdominal al mismo tiempo que entrenamos de forma equilibrada dicha musculatura. Para ello es muy importante en primer lugar obtener un control consciente sobre nuestro cuerpo y en segundo lugar, conocer y ejecutar la técnica de cada ejercicio correctamente.

Entre sus beneficios principales podemos encontrar:

  • Fortalecer la musculatura abdominal y el suelo pélvico.
  • Aportar mejoras posturales.
  • Reducir el perímetro de la cintura.
  • Prevenir la aparición de hernias.
  • Mejorar los parámetros respiratorios y la capacidad pulmonar.
  • Prevenir y/o reducir, incluso eliminar, la incontinencia urinaria.
  • Proporcionar una eficaz protección lumbo-pélvica.
  • Reducir la tensión miofascial, mejorando al mismo tiempo la flexibilidad.

Pero, para obtener estos beneficios, ¿con qué frecuencia debo realizar este tipo de entrenamiento?

Existen multitud de estudios que nos hablan sobre la frecuencia de entrenamiento con técnicas hipopresivas, siendo las más comunes desde un solo día por semana hasta tres. Esta frecuencia de entrenamiento dependerá principalmente del nivel de experiencia que tengan los alumnos, pudiendo distinguir entre principiantes y avanzados.

Para una persona que se inicia en esta técnica, lo óptimo es descansar 3 días entre cada sesión, de forma que con dos sesiones semanales ya notará las mejoras, tanto a nivel técnico en la ejecución de los ejercicios como en los beneficios que hablamos anteriormente.

A partir de ahí, a medida que incrementemos nuestra experiencia y mejoremos nuestra técnica, veremos como nuestra capacidad de recuperación es mayor, permitiéndonos realizarlos 2-3 veces por semana con un descanso de un día entre cada sesión.

Por último, a pesar de que este tipo de entrenamientos tienen una duración aproximada de tan solo media hora, muchas personas tienen problemas de horario y no les permite acudir a un gimnasio con la frecuencia que les gustaría. Es por este motivo que se han realizado investigaciones en las que se valoraba asistir a una sola sesión por semana, pudiendo corroborar como también encontraban resultados positivos, aunque a menor escala.

Los ejercicios hipopresivos, acompañados de un profesional especializado en la materia que nos oriente, tienen grandes beneficios en nuestra salud. No necesitamos dedicarles una gran cantidad de tiempo a lo largo de la semana. Es cierto que, a mayores frecuencias de entrenamiento, obtendremos resultados más rápidos, sobre todo en principiantes, debido principalmente no solo al hecho de entrenar, sino porque su técnica mejorará de forma más rápida y al cabo de 3-4 semanas ya estarán haciendo los ejercicios de forma correcta. Aún así, si no disponemos de tiempo pero somos pacientes, veremos como estos resultados no tardan en llegar y, en tan solo unas semanas más, estaremos al nivel del resto de nuestros compañeros. Es por ello que ahora ya no te queda ninguna excusa, tan solo ¡ANÍMATE A ENTRENAR!

 

Alberto Bello.