Holanda, paraíso de los viajes en bicicleta por Europa.

Si hablamos de viajes en bicicleta por Europa no podía faltar Holanda. Con más bicicletas que habitantes, Holanda está surcada por más de 15.000 kilómetros de carriles bici que transcurren por un relieve inexistente, fácil y asequible para todos los públicos. 

 

Un viaje en bicicleta por Holanda, sus molinos de vientos, los campos de tulipanes, los canales con maravillosas áreas naturales, sus pueblos, sus ciudades, sus costumbres… La mejor manera de conocer  todos estos paisajes es recorrerlos en bicicleta,  puedes descubrir lo mejor de este país con los cincos sentidos.

Una de las excursiones más habituales es la que da la vuelta al Zuiderzee, el mar interior de Holanda en la región de Ijseelmeer, y recorre casi 400 kilómetros. Alojarte en barcos tradicionales… y si optas por la opción más organizada, te pueden llevar las maletas de alojamiento en alojamiento.

A lo largo de la ruta se visitan tradicionales pueblos pescadores como Volendam y Enkhuizen y algunos de los más bellos pólders. También se conocen de primera mano antiguos diques con viejos molinos y las más modernas infraestructuras artífices del milagro holandés.

Pero no es la única opción, también puedes hacer un recorrido por Frisia. Hay una ruta muy famosa conocida como «the eleven cities tour» que se ha hecho muy popular para los patinadores pero también para los ciclistas en esta región. La ruta nos llevará a través de pueblos con el paisaje verde, donde la agricultura determina el horizonte. Otra parte importante del paisaje son los pequeños puentes  y los barcos a vela que cruzan los grandes lagos y los pintorescos pueblos de la región.

A la hora de viajar en bici por Holanda siempre apetece realizar alguna extensión y en este caso el sitio indiscutible sería la famosa Amsterdam. Esta ciudad te cautiva, aunque al principio puede parecer algo caótica, llena de bicicletas, pronto descubres su orden, diseñado más para las bicicletas que para las personas. En realidad es la forma más natural de visitarla, con permiso de los paseos en barco que puedes hacer a través de sus fantásticos canales. Visita obligada merecen también sus museos, aparcar la bici una mañana para visitar alguno de ellos es una  magnífica opción.

En Holanda, la forma física no es un excusa, como decíamos al principio, la mayor parte de sus recorridos carecen de desnivel. Sólo tiene que apetecerte hacer turismo de una forma diferente. ¿Te animas?

María Villalón
Comunicación AltaFit Gym Club