Las agujetas. ¿Qué son y cómo disminuirlas?

Las clásicas agujetas que aparecen tras la práctica deportiva son la rotura de muchas fibras musculares en su mínima expresión. Este dolor se debe a dos razones, una que la fibra muscular es débil y no es capaz de sostener el nivel de ejercicio y dos, porque se realiza un trabajo muscular cuando se está desentrenado y la fibra no es capaz de aguantarlo.

El dolor que caracteriza a las agujetas es producido por la rotura celular: los elementos citoplásmicos se vierten al exterior, estos tienen una serie de iones de calcio y de potasio que son elementos irritantes y muy dolorosos, lo que pone en marcha un mecanismo de inflamación, que llega a su punto máximo entre las 24 y las 48 horas

Estrategias que te ayudan:

Estos son algunos puntos que te ayudarán a favorecer la recuperación:

-Un adecuado calentamiento previo.

-Aumento progresivo del nivel de entrenamiento, empezando por ejercicios suaves hasta llegar a los más intensos.

-Estiramientos musculares previos a la realización del ejercicio, así como posteriores, disminuyen la intensidad del dolor.

-Soltar los músculos durante la realización del ejercicio físico favorece la circulación sanguínea.

-Tomarse una ducha fría al concluir el entrenamiento para minimizar los efectos inflamatorios del músculo

Agua con azúcar para disminuir las agujetas- la falsa creencia!

El consumo de agua con bicarbonato sódico o azúcar puede utilizarse para combatir las agujetas. No es más que una falsa creencia, el agua con azúcar no evitará que aparezcan las agujetas y, mucho menos, las eliminará una vez que han aparecido. Este remedio casero es el resultado de la aceptación masiva de la teoría referente al ácido láctico.

Finalmente, es conveniente que entrenes con agujetas, es la única forma de reducirlas. Eso sí, no el día de máximo dolor. En cuanto comiencen a remitir, empieza de nuevo sin aplicar cargas elevadas, es preferible realizar una sesión suave a no hacer nada. Aunque parezca una incongruencia, esto es así debido a que la actividad física en un músculo con agujetas provocará un aumento del riego sanguíneo, que aportará nutrientes y “limpiará” el tejido de productos de desecho.

Ágata Znyk