Recuperación activa tras un gran esfuerzo físico o competición.

Después de realizar una fuerte sesión de ejercicio o tras una competición, la mejor opción para llevar a cabo una óptima recuperación NO es el descanso completo, sino la RECUPERACION ACTIVA. Es ahí donde está la clave.

Una recuperación activa es, simplemente, realizar una actividad de baja intensidad, alrededor del 60% al 70% de tu frecuencia cardíaca máxima. En otras palabras: descansar sin parar de movernos. De este modo, ayudamos a eliminar el ácido láctico almacenado en los músculos durante ese ejercicio exigente realizado y aceleramos el proceso de recuperación, promoviendo la circulación sanguínea.

Beneficios de realizar una recuperación activa:

Ayuda en la eliminación de los residuos de ácido láctico.
Mejora la circulación sanguínea al elevar la cantidad de glóbulos rojos en la sangre.
Disminuye la fatiga y reduce el dolor muscular.
Permite regresar más rápido a entrenar en función de un nuevo objetivo.

¿Y cómo realizarla?andar en cinta altafit

Puedes elegir actividades como nadar, andar en bici, caminar o hacer un trote suave. En todos los casos, debe ser fácil y de poco tiempo.

¡OJO!

No debemos olvidar tampoco el descanso, los estiramientos y la hidratación y la alimentación en los días posteriores, ya que también forman parte de esa recuperación. Beber mucho líquido para reponer los electrolitos y sales minerales que hemos perdido a través de la sudoración, así como comer alimentos ricos en hidratos de carbono y proteínas para recuperar los depósitos de glucógeno y ayudar a la recuperación de las fibras musculares es imprescindible para obtener una recuperación lo más óptima posible.

Así que ya lo sabes. Después de un día duro de entrenamiento/competición, simplemente dedícate a caminar, a andar en bicicleta a ritmo moderado o a realizar alguna otra actividad que favorezca la recuperación de tu organismo. Tu cuerpo te lo acabará agradeciendo.

 

Esther González Maicena