¿Ser “RUNNER” significa sólo correr?

Ser runner, afortunadamente, ha dejado de ser sólo «correr» para convertirse en una realidad mucho más compleja y que además debe ser vista y gestionada desde la experiencia, desde los mejores conocimientos sólidos que hoy puedan hallarse y desde una clara visión interdisciplinar «empresarial-social-deportiva-federativa» y profesionalizada desde una óptica «comercial-empresarial» generadora de ingresos y recursos.

 

Las cifras de runners hablan por sí solas y son abrumadoras, así lo demuestra el hecho de que, tanto en términos relativos-absolutos como de evolución entre los muy recientes años 2010 a 2016, haya tenido incrementos en número de practicantes absolutamente increíbles. Algo que obliga a tomar muy en serio una tendencia (que no «moda») que se ha instalado en España y debe, tiene que ser gestionada correctamente por sus grandes implicaciones en muchos ámbitos del deporte, pero también de nuestra economía y nuestra sociedad. Según los datos que maneja Sportpane, en España hay unos cinco millones de corredores, de los cuales tres millones lo practican con regularidad…y muchos de ellos son usuarios también de Clubes y Centros Deportivos.

Millones de practicantes, pero también de miles de poblaciones en nuestro país que cuentan con el running como iniciativa clave en el municipio y miles de millones de euros de repercusión en lo que a cifras nacionales macro se refiere (turismo doméstico deportivo, innovación tecnológica creciente, venta de complementos, venta de material específico, agencias de viajes, emprendimiento, explotación de eventos, licencias, etc..). Cifras que suponen en el caso concreto del running casi 300 millones de euros en venta de zapatillas en España en 2.015. En cuanto al total de productos deportivos, el material para correr supone el 10,44% de la facturación total de venta de material deportivo. Increíble. Esta actividad física se ha convertido en un tiempo récord en una de las más practicadas por parte de los españoles. Las razones, alguna de ellas muy evidente como puede ser el bajo coste de su práctica, encuentran su justificación más en el incremento de la falta de tiempo y sobre todo en la denominada “tasa de consumo calórico” por unidad de tiempo. Es decir, el gasto calórico en función del tiempo de actividad. O dicho de otro modo: “se nota el resultado” en pocas semanas de práctica cuando de lo que se trata es de definir el aspecto físico o bajar peso. Otra cuestión diferente es cómo mejorar, como lograr objetivos concretos, o cómo alcanzar algunos retos al alcance de algunos pocos.

La encuesta de hábitos deportivos llevada a cabo el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en 2.015 colocaba el running en una posición privilegiada, en donde el 30,4% de los consultados reconocía practicarlo. En 2.010, esta misma encuesta desvelaba que sólo lo practicaba el 1,29% de las personas participantes en el estudio. Un incremento absolutamente increíble en 5 años.

El running, desde este punto de vista, se convierte en locomotora de acciones, eventos, socialización, actividad física saludable, cambio de estilo de vida y de alimentación, oportunidad de negocio y hasta centro de atención política
(basta ver las salidas de grandes carreras internacionales en ruta o ciudades, o carreras populares de hasta la más pequeña localidad… y el número de representantes de la ciudadanía dispuestos a lucir en la foto). Esto es un gran avance, una gran noticia. Entre todos, en el mundo del deporte y la actividad física, tenemos una gran oportunidad para hacer de esta realidad algo permanente, de calado, que traspase culturalmente y se consolide como hábito de vida, a largo plazo y de gran calidad. Y aquí es donde entra en juego otro factor: el exceso. Apostemos por la prudencia, los conocimientos y el correcto asesoramiento. ¿Correr cada día, todos los días, puede ser malo? Sin respetar una progresión, sin descansos correctos, sin el trabajo de fuerza oportuno, sin el trabajo de flexibilidad necesario, sin la alimentación adecuada…. Por supuesto que sí puede ser malo.

Fuerza, coordinación, flexibilidad, descanso, nutrición, hábitos saludables….ponte en las mejores manos para practicar running y ser un runner completo: ágil, fuerte, en tu peso, y feliz!!

 

Diego Paz