Senderismo en Tenerife: Macizo de Anaga

El macizo de Anaga, al norte de Tenerife, es el lugar ideal para la práctica del senderismo todo el año. Bosques de laurisilva, caseríos encantadores y playas maravillosas… una delicia para los sentidos.

 

El macizo de Anaga se creó hace nada menos que 6-7 millones de años. Las montañas que lo forman acaban muriendo en el océano Atlántico, en abruptos y afilados acantilados. Y es Reserva de la Biosfera desde el 2015. Destaca en él la vegetación de Laurisilva. Este tipo de vegetación es típica de lugares húmedos con temperaturas medias elevadas. En zonas continentales se puede encontrar en algunos países de América Latina pero este antiguo bosque –data de la Era Terciaria– sólo se encuentra a nivel insular en las islas llamadas Macaronesias: Azores, Canarias, Cabo Verde, Madeira y Salvajes.

Con estas características ya te puedes imaginar que hacer senderismo en el Parque Rural de Anaga se convierte en un «imprescindible», para los amantes de la naturaleza que visiten la isla. Son muchos los senderos que lo recorren, podrías estar varios días haciendo rutas distintas sin repetir.

Te proponemos una ruta sencilla, apta para todos los públicos. Una ruta circular de 7 kilómetros:

Ruta del bosque encantado de Anaga.

 

La ruta comienza en El Bailadero – Chamorga, en el punto kilométrico 4,8 de la TF-123. Tienes que tener en cuenta que la carretera hasta llegar allí es una carretera convencional de montaña. Por lo que, aunque la ruta no es muy larga, deberás contar también con el tiempo para llegar hasta el punto de partida.

El sendero empieza en la zona de La Ensillada, donde había un área recreativa y por tanto un apartadero donde dejar el coche. Sale una pista amplia paralela a la carretera al principio. A unos 25 minutos encontraremos una bifurcación. Aunque es circular y se podría hacer en los dos sentidos, te recomiendo el de la izquierda. La ruta tiene menos pendientes fuertes en ese sentido.

El sendero estrecho, rodeado de vegetación te llevará sin pérdida hasta «La Jurada», una gran roca a la izquierda del camino, utilizada en el pasado para hacer carbón vegetal. Más adelante aparecerá otra gran roca, esta vertical, el «Roque Anambro». Desde aquí, en una media hora más de subidas y bajadas llegaremos al «Mirador de Cabezo del Tejo». Si tienes la suerte de que el día sea claro, se pueden observar los valles de Taganana, Benijo, El Draguillo…, e incluso en un día con pocas nubes se podrá ver hasta el mismo Teide.

Desde ahí la vuelta se realiza por una amplia pista forestal, con algo menos de encanto. Justo antes de salir a la carretera, sale un sendero ascendente a la derecha que terminará en la primera bifurcación que nos habíamos encontrado al comenzar y que tendremos que seguir ahora a la izquierda para volver al punto de partida.

Después de hacer esta ruta, tu idea de Tenerife, ya no volverá a ser la misma. ¡No te la pierdas!

 

María Villalón
Comunicación AltaFit Gym Club

María Villalón