Fibromialgia y ejercicio físico.

Dolor, fatiga y depresión acompañan a la fibromialgia, volviendo a quienes la padecen en sedentarios. Es difícil convencer a una persona que se siente terriblemente cansada, de que debe hacer ejercicio físico.

 

Desde hace mucho tiempo sabemos que el ejercicio físico aeróbico es eficaz e incluso necesario en un enfoque integrado de la fibromialgia para conseguir una mayor calidad de vida.

El enfermo, harto de su situación, pretende obtener ventajas muy inmediatas con el ejercicio y esto simplemente no es posible. La afectación de la fibromialgia se ha producido en la inmensa mayoría de casos de forma progresiva y así es como también se produce un cierto grado de recuperación.

En un programa de ejercicio aeróbico debemos tener en cuenta tres factores básicos:

  1. Frecuencia: Generalmente se recomienda iniciar el programa con ejercicio tres veces por semana en días no consecutivos, pero si su afectación es muy importante puede ser necesario iniciar un programa diario de aún menor intensidad y duración. Cuando aumente la duración de cada sesión podrá disminuir la frecuencia.
  2. Duración: La mayoría de enfermos admiten un ejercicio entre 15 y 40 minutos que sitúe su frecuencia cardíaca en la “zona de entrenamiento”. Es muy habitual marcar un objetivo de 20-30 minutos. Esta duración permite el máximo beneficio cardiovascular sin aumentar el dolor o la fatiga.
  3. Intensidad: El ejercicio máximo debe establecerse en la zona comprendida entre el 60% y el 80% de la “Frecuencia Cardíaca Máxima” y debe monitorizarse durante el Ejercicio.

 

Estos son algunos de los efectos beneficios de realizar ejercicio:

  • Disminución del dolor.
  • Aumento de la fuerza muscular.
  • Mejoría de la calidad del sueño.
  • Mejoría de la capacidad física y salud cardiorrespiratoria.
  • Disminución de la fatiga.
  • Mejoría del estado psicológico y el humor.
  • Mejoría de la función física global y la calidad de vida.

 

Los programas de ejercicio que incluyen actividad aeróbica, ejercicios de flexibilidad y de fuerza son los que han demostrado mayor beneficio en pacientes con fibromialgia.

Una persona con esta enfermedad debe preocuparse por mantener sus músculos lo más saludables y fuertes posibles. Cuando hay poco o nada de acondicionamiento muscular, el dolor puede aumentar al realizar mínimos esfuerzos.

¿Necesitas más razones para comenzar a hacer ejercicio?

 

Noelia Flores 

Envejecimiento saludable: la sarcopenia.

El envejecimiento es un fenómeno que afecta a todos los seres vivos, aunque de manera diferente o con distinta intensidad. Desde hace muchos años los investigadores se han interesado por intentar descubrir los factores que pudieran tener efectos beneficiosos y que pudieran contribuir a promover el envejecimiento saludable. El estilo de vida ha recibido bastante atención y la evidencia acumulada sugiere que un estilo de vida físicamente activo puede ayudar a atenuar los efectos negativos asociados al envejecimiento fisiológico, reduciendo el riesgo de padecer ciertas enfermedades cardiovasculares y mejorando le funcionamiento cognitivo.sarcopenia

Es por ello, que se los investigadores y profesionales de la salud se están centrando en el envejecimiento saludable. Este depende de una amplia gama de factores de los cuales uno es de suma importancia y viene representado por la función muscular, lo que permite llevar un estilo de vida independiente y gozar de buena salud. La pérdida de la masa muscular y de la función que realiza, es una consecuencia clínica importante de la enfermedad, de la inmovilización/reducción de la actividad, de la mala alimentación, y del uso de determinados medicamentos, así como del envejecimiento. Esta pérdida de músculo se acompaña de una serie de consecuencias metabólicas y funcionales. Además, la pérdida de la masa muscular representa un importante riesgo de mortalidad en los adultos, especialmente si está asociada a una pérdida funcional en la capacidad para generar la fuerza. Este concepto descrito en 1989 por Iwin Rosenberg se conoce en medicina como sarcopenia (en griego “sarx” carne + “penia” pérdida)

sarcopenia-and-healthy-agingAsociada a la atrofia muscular la fuerza disminuye de forma gradual con una magnitud inapreciable desde los 30 años hasta cerca los 50 años de vida. Esto, además, ocasiona un deterioro en el intercambio de información sensorial, con una reducción en la calidad de la coordinación inter e intramuscular. A consecuencia de ello se producen pérdidas de la fuerza y del equilibrio, y alteraciones de la marcha, lo que aumenta el riesgo de sufrir mayor número de caídas y de lesiones crónicas que incrementan las enfermedades recurrentes y degenerativas.

En la actualidad, la mejor opción terapéutica contra la sarcopenia es el ejercicio, dado que el mismo favorece el aumento de la masa y la función muscular. El ejercicio es significativamente superior a todas las intervenciones conocidas farmacológicas, nutricionales y hormonales para la estabilizar, aliviar y revertir la sarcopenia. El entrenamiento de la fuerza, por la especificidad del estímulo que proporciona, se considera el más adecuado para la sarcopenia. Sin embargo, sería inapropiado establecer como único éste tipo de entrenamiento debiéndose complementar con el ejercicio aerobio, la flexibilidad, y el equilibrio.sarcopenia

A continuación, se presenta un modelo de entrenamiento publicado en la revista Journal of Sport and Health Research en 2013. “Mata-Ordóñez, F.; Chulvi-Medrano I.; Heredia-Elvar, J.R.; Moral-González, S.; MarcosBecerro, J.F.; Da Silva-Grigogolleto, M.E. (2013). Sarcopenia and resistance training: actual evidence. Journal of Sport and Health Research. 5(1):7-24.”

 

Lucía Fernández 
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Altafit y Myst con el reto #HazloCorrer para la investigación en cáncer de mama.

El Grupo GEICAM de investigación en cáncer de mama quiere sacar a delante un nuevo proyecto, EFiK, con el que se estudiará el beneficio del ejercicio físico en pacientes con cáncer de mama. Y para ello, junto con En Femenino y Onmeda, lanza el reto #HazloCorrer.

Con esta iniciativa se pretende conseguir apoyo y recaudar 26.000 €, cifra que se corresponde con los casos de cáncer de mama que se diagnostican cada año en nuestro país. Gracias a la investigación, 8 de cada 10 mujeres superan el cáncer de mama. Aun así, cada año mueren 6.000 mujeres por esta enfermedad, es la primera causa de muerte por cáncer en la mujer.
 

Ya hay estudios que dicen que las mujeres diagnosticadas de cáncer de mama aumentan un 30% su supervivencia si practican ejercicio físico. El nuevo proyecto de GEICAM, EFiK, pretende investigar a este respecto, y conseguir con ello mejorar en el conocimiento y tratamiento de la enfermedad para avanzar en su superación.

Desde AltaFit y Myst apoyamos un estilo de vida activa y saludable, creemos en todos sus beneficios para mantenernos sanos y evitar la enfermedad. Saber ahora, además, que también se puede convertir en un magnífico tratamiento para la recuperación de una enfermedad como el cáncer de mama, nos alegra especialmente. Por eso queremos aportar nuestro granito de arena.

hazlo correr myst

Hoy hemos recibido en Myst Gym Club a los amigos del Grupo GEICAM, Onmeda y En Femenino que han grabado en nuestras instalaciones las imágenes para el nuevo vídeo del reto #HazloCorrer. Y pronto organizaremos en todos los Clubs eventos solidarios para ayudar a recaudar fondos para el proyecto EFiK. ¡Contamos contigo!

AltaFit apoya la investigación en cáncer de mama. ¿Y tú? ¡Súmate al reto! #HazloCorrer.

María Villalón
Comunicación AltaFit Gym Club
Maria Villalon AltaFit

Ejercicios para mujeres masectomizadas.

La actividad física y su práctica se ha extendido en los últimos años a todos los sectores de la población, e incluso a ciertos grupos de personas que anteriormente tenían una perspectiva alejada de realizar algún tipo de ejercicio físico deportivo. Es el caso de las mujeres mastectomizadas que debido a la importancia de sus intervenciones, en la mayoría de los casos, pierden buena parte de su movilidad en su extremidad superior  intervenida.

cancer de mama

Fisiológica y anatómicamente, tras una mastectomía es frecuente que se produzcan molestias en los hombros, cuello, cervicales y cabeza, apareciendo dolor e inmovilidad en la zona, lo que causa atrofia muscular y pérdida de movilidad en las articulaciones.

Así mismo, la propia cicatriz de la intervención puede hacer que la piel pierda elasticidad, y recobrar dicha elasticidad, es fundamental para mejorar el estado diario.

Como REGLAS BÁSICAS INICIALES, cabe mencionar que:

  • En los primeros entrenamientos, el cansancio aparece de forma muy temprana. Es conveniente realizar series de 3 a 5 repeticiones, hasta alcanzar las 10 repeticiones.
  • No realizar movimientos bruscos ni explosivo balísticos. Pueden hacer que las cicatrices y los nódulos linfáticos afectados, sufran más de lo que su elasticidad le permita.
  • Como en todo entrenamiento, la continuidad es muy importante, por lo que es recomendable ser constante con el entrenamiento, sin llegar al sobreentrenamiento.
  • Para recuperar y prepararse para la siguiente serie o ejercicio, es importante realizar respiraciones profundas, inspirando por la nariz y expulsando el aire por la boca.

 

EJERCICIO Nº1
  1. Brazos extendidos a lo largo del cuerpo.
  2. Inspirar, subir los hombros, mantener los hombros arriba 2”, y bajar los brazos soltando el aire.cancer 1
EJERCICIO Nº2
  1. Girar la cabeza hacia un lateral, inspirando el aire.
  2. Volver a la posición inicial soltando el aire.
  3. Repetir, una vez a cada lado.cancer 2
EJERCICIO Nº3
  1. Inclinar la cabeza hacia delante.
  2. Inclinar la cabeza hacia atrás.cancer 3
EJERCICIO Nº4
  1. Antebrazos elevados a la altura del pecho, en paralelo, y un sobre otro, formando, aproximadamente, un ángulo recto con los codos.
  2. Acercar los omóplatos a la columna vertebral.
cancer 4EJERCICIO Nº5
  1. Antebrazos elevados a la altura del pecho, formando un ángulo recto. Las palmas de las dos manos enfrentadas con los dedos hacia arriba.
  2. Inspirar, y al presionar palma contra palma, soltar el aire.
  3. Dejar de presionar y volver a inspirar.cancer 5
EJERCICIO Nº6
  1. Extender los brazos a la altura de los hombros y realizar giros de los hombros hacia atrás.
  2. Descansar con los brazos relajados.
  3. Misma posición de inicio, realizar giros hacia adelante.cancer 6
EJERCICIO Nº7

A trabajar con el lado intervenido.

  1. Levantar el brazo, en ángulo recto desde el hombro, con los dedos extendidos. El otro brazo permanece relajado.
  2. Realizar giros de muñeca hacia atrás.
  3. Relajar el brazo y realizar el mismo ejercicio pero con giros de muñeca hacia adelante.

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EJERCICIO Nº8
  1. Colocamos los brazos formando un ángulo recto entre el hombro, el codo y el brazo. Las manos extendidas hacia abajo y realizar giros desde el hombro.
  2. Misma posición de inicio, las manos extendidas hacia arriba y realizar giros desde el hombro, simulando el limpiar cristales.cancer 8
EJERCICIO Nº9

Con los brazos extendidos por encima de la cabeza, balancearlos a un lado y a otro.cancer 9

EJERCICIO Nº10
  1. Una mano elevada por encima de la cabeza, y la otra por detrás de la cintura.
  2. Alternar las posiciones de una y otra.

cancer 10

EJERCICIO Nº 11
  1. Situar las manos detrás de la nuca con los dedos entrelazados, y el brazo en paralelo con el suelo.
  2. Intentar aproximar los codos, por delante de la cabeza.

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Esta guía de prescripción y de planificación de ejercicio esperamos que sea de utilidad para todas las mujeres masectomizadas, para sus familiares y amigos y, sobre todo, para los Genius que nos dedicamos a velar por la salud de nuestros socios. La idea principal del artículo, así como la infografía, ha sido recopilada de la GUÍA PARA CUIDADOS DE MUJERES MASTECTOMIZADAS, del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba. La foto de portada es de The SCAR Project.

Alberto Fernández Viguera
Alberto Logrono_

Entrenamiento combinado en pacientes con hipertensión pulmonar.

Laura González Saiz nos ha comentado su trabajo en el Hospital 12 de Octubre sobre pacientes con hipertensión pulmonar, y queríamos hacernos eco de su proyecto.

Es interesante para la salud que un nuevo campo de trabajo mejore la calidad de vida de muchas personas, en este caso, con esta afección cardio-pulmonar, y a través del trabajo de fuerza. Un nuevo concepto que “ya está dando resultados”. Está claro que el cambio es difícil, que hacer un trabajo de fuerza donde antes se prohibía hacer esfuerzo, es un nuevo concepto que contradice un protocolo de precaución. Por eso este proyecto va lento y cauto, pero necesita un pequeño empujón.

El Hospital 12 de Octubre de Madrid junto con el grupo de investigación de fisiología del ejercicio de la Universidad Europea de Madrid,  han puesto en marcha, hace un par de meses, un proyecto con el que se pretende estudiar la influencia del ejercicio físico sobre la calidad de vida y la capacidad física en pacientes con hipertensión pulmonar arterial (HAP).

Estos pacientes tienen afectado tanto el corazón como el pulmón, por lo tanto, su  capacidad funcional y el poder desarrollar con normalidad las actividades de la vida diaria se ven bastante limitadas (Montani et al, 2013; Zafrir, 2013).

A lo largo de estos años se han ido publicando una gran cantidad de meta-análisis y revisiones que han mostrado los efectos beneficiosos de un programa de rehabilitación en pacientes con patologías cardíacas. Se pensó que si para estos pacientes era satisfactorio era muy probable que para pacientes con HAP también lo fuera (Zafrir,2013).

Dichos  estudios se han centrado en un entrenamiento primordialmente de tipo aeróbico (bici y andar), dejando un poco al margen el entrenamiento de la fuerza. En este proyecto que se está llevando a cabo en el 12 de Octubre, cobra bastante importancia el entrenamiento de fuerza estructurado y controlado.

Los pacientes entrenan 5 días a la semana, combinando entrenamiento aeróbico todos los días junto con entrenamiento de fuerza (después de la bici), tres días a la semana alternos y el trabajo de la musculatura inspiratoria.

El entrenamiento se estructura de la siguiente manera:

1.Entrenamiento aeróbico:Rehabilitación hipertension pulmonar

  • Realizan bici entre 20-35minutos a los vatios alcanzados durante la prueba de esfuerzo a 1º

2.Entrenamiento de la fuerza:

  • Realizan 5 ejercicios (prensa de piernas, press banca, dorsal jalón, extensión de cuádriceps y abdominales),
  • 3 vueltas al circuito de máquinas.
  • Empezando el programa en 15 repeticiones y acabándolo a los dos meses de entrenamiento en 8 repeticiones. La subida de la carga y la bajada de las repeticiones se realiza de  manera muy progresiva.

3.Entrenamiento de los músculos inspiratorios:

  • 6 días a la semana.
  • Dos veces al día ( una por la mañana y otra por la tarde-noche).
  • Realizan 30 inspiraciones, al 40% de la prueba alcanzada en la PIM.

De momento, los resultados que vamos obteniendo son bastante satisfactorios, los pacientes se encuentran físicamente mejor, y pueden realizar sin mucho agotamiento las actividades de la vida diaria.

Bibliografía:

-Montani et al. Orphanet Journal of Rare Diseases 2013, 8:97

-Barak Zafrir, MD. Journal of Cardiopulmonary Rehabilitation and Prevention.2013;33:263-273

Agredecimientos

-A Laura González Saiz por su trabajo y colaboración en este artículo. Ánimo, Laura.

Inmaculada Plaza Asenjo
 inma av america

¿Puedo hacer deporte si me diagnostican cáncer? Una historia real.

Llevo toda la vida dedicado al deporte, prácticamente desde que tengo uso de razón; a este le debo muchas cosas, la más importante es que gracias al deporte conocí a mi mujer, Mar.

Hace más de 30 años que nos conocimos y empezamos a asistir de forma habitual a un gimnasio del barrio. Sin darnos cuenta empezamos a introducirnos en el mundo de la competición, primero aerobic de competición y más tarde el mundo del fitness de competición; como es normal comenzamos a realizar entrenamiento sistemático supervisado por profesionales. Un día, en una visita rutinaria al ginecólogo,  aparece el que será nuestro compañero inseparable durante aproximadamente 30 años, ese bultito, antes escondido y que es ahora cuando decide salir y presentarse gracias en cierta forma al grado de definición necesaria en estos deportes. Por suerte y tras algunas pruebas no es nada pero debemos estar atentos a que este “gran amigo” no crezca y pueda mutar y convertirse en cáncer de mama. Mientras tanto se realiza vida normal, tanto deportiva como profesional sin ningún tipo de alteración.

Tras competir de forma amateur pero con grandes resultados, en deportes no tan conocidos; ya sea Aerobic (subcampeones de España en parejas y en equipo), Fitness (4º clasificada campeonato de España) y practicar disciplinas como la Escalada, Running (correr 2 grandes maratones y gran cantidad de medias maratones y actualmente, dirigimos nuestros pasos hacia las carreras de montaña).

Es ahora, y gracias a ese inseparable compañero cuando la detectan un cáncer de mama, digo gracias porque, ya de forma habitual y sistemática Mar siempre se examinaba a ver si había cambiado algo. Y un día cambió, algo raro se notaba cerca de ese antiguo bultito y encima, dolía. Después de las diferentes pruebas y porque no decirlo muy sufridas (mamografías, punción con aguja fina y biopsia con  aguja gruesa) vino la “gran” noticia: tienes cáncer. Pero esta palabra que tanto miedo nos da, ¿qué es?

Según la Sociedad Americana del Cáncer (ACS), hay más de 200 tipos de enfermedades diferentes que se clasifican como «cáncer.» El hilo común entre estos diferentes tipos de cáncer es que todos empiezan como células anormales que crecen fuera de control en alguna parte del cuerpo. Según los datos de la Sociedad Española de Oncología Médica los datos de incidencia del cáncer en España en 2012 eran de 215.534 casos. La predicción para 2015 es de 227.076 casos, con un crecimiento de nuevos casos que se produce en mayor medida a costa de la población mayor de 65 años. El crecimiento de la población y su envejecimiento explicarían fundamentalmente este incremento.

Los tres tipos de cáncer más comunes que ocurren en los hombres son de próstata, pulmón y colorrectal; en las mujeres, los cánceres de mama, colórrectal y cuerpo del útero son los tres más comunes. El cáncer puede ser tratado por un número de métodos, ya sea solos o en combinación. Estos tratamientos incluyen cirugía, radiación, quimioterapia, terapia hormonal y terapia biológica.

Siempre me han dicho que el ejercicio físico es bueno para prácticamente todo, esto quedó más claro tras 4 años de CAFyD (Ciencias de la actividad Física y Deporte). Pero, ¿es posible mediante el ejercicio prevenir o reducir el riesgo de padecer un determinado tipo de cáncer?

Los recientes estudios demuestran que la relación entre cáncer, sobrepeso y obesidad es cada vez es más clara. En este sentido el US Departament of Healt and Human Service, el American Institute for Cancer Research y el ACSM, señalan el incremento de la evidencia científica sobre la disminución del riesgo de desarrollar muchos de los cánceres por la práctica de ejercicio físico.

El ejercicio físico es por tanto uno de estos hábitos a inculcar en la prevención primaria.

A la vez que el sobrepeso y la obesidad, distintas entidades como la OMS determinan el sedentarismo como factor de riesgo.

La obesidad y la adiposidad central son factores de riesgo en el cáncer de colon, pecho (en la posmenopausia), endometrio, riñón y esófago. El sedentarismo se ha relacionado directamente con el adenocarcinoma esofágico, cáncer de colon y recto, riñón, páncreas, endometrio y mama.

Durante el tratamiento del cáncer han aparecido un gran número de estudios que han evidenciado los beneficios de hacer ejercicio. Aunque la mayoría de los estudios han examinado las mujeres con cáncer de mama en estadio temprano, la evidencia científica sugiere que el ejercicio puede tener un impacto positivo sobre el peso corporal, estado físico general, la fuerza muscular, la flexibilidad y la calidad de vida, así como en los síntomas como el dolor y la fatiga. Un estudio reciente de Kerry Courneya, Ph.D., y sus colegas encontraron que las mujeres con cáncer de mama que participan en un programa de entrenamiento de resistencia durante la quimioterapia tenían reducciones en sus dosis y menos retrasos en sus tratamientos de quimioterapia.

Ahora bien ya tenemos claro que la realización de actividad física es importante y recomendable, pero ¿cuánto puedo entrenar, cuales son las pautas a seguir?

entrenamiento y cancer

La forma óptima de entrenamiento con ejercicios para pacientes con cáncer que reciben tratamiento sigue siendo poco clara. Los estudios de investigación en general, han examinado el ejercicio aeróbico de intensidad moderada, ejercicios de resistencia y / o programas combinados. Se necesita más investigación para determinar el mejor tipo, tiempo e intensidad de ejercicio para los diferentes tipos y etapas del cáncer, es decir: antes de ser diagnosticado un cáncer cuyos fines son preventivos; durante el tratamiento de dichos tipos cáncer y una vez superada la enfermedad cuyos fines son garantizar una mejora de la calidad de vida.

A pesar de estas limitaciones, en su mayor parte, las prescripciones de ejercicio han seguido de cerca las directrices publicadas por el American College of Sports Medicine.

Consideraciones especiales.

Los individuos son potencialmente diferentes en sus respuestas al tratamiento del cáncer. Los programas de ejercicio pueden necesitar modificaciones en función de los efectos secundarios provocados por la quimioterapia o la terapia biológica, esto puede significar evitar o rebajar la intensidad, duración o volumen de los ejercicios. En el caso de la terapia de radiación, puede ser necesario reducir el ejercicio, o en algunos casos evitarse, hacia el final del tratamiento y/o en las primeras semanas después del tratamiento.

Si un individuo no es regularmente activo y desea comenzar un programa de ejercicios durante el tratamiento del cáncer, es necesario comenzar con ejercicios de baja intensidad, por ejemplo caminatas lentas, y progresar gradualmente.

Si ellos van a recibir quimioterapia, puede ser prudente esperar un ciclo de dicha quimioterapia para ver la respuesta al tratamiento antes de comenzar un programa de ejercicios.

Las personas que se someten a tratamiento para el cáncer deben:

  • Obtener la aprobación de su oncólogo antes de comenzar un programa de ejercicios.
  • Monitorización de los signos vitales (temperatura, pulso / frecuencia cardíaca, presión arterial, frecuencia respiratoria). Si participa en el ejercicio de moderada a vigorosa intensidad, su presión arterial y la frecuencia cardíaca deben ser supervisadas ??antes, durante y después del ejercicio para asegurar que la participación en el ejercicio es apropiado y seguro.
  • Realizar ejercicio con un compañero o profesional por razones de seguridad.
  • Evite lugares donde puede haber un mayor riesgo de exposición a la infección viral y/o bacteriana.
  • Evite nadar si se somete a tratamientos de radioterapia o si tienen un catéter permanente.
  • Deje el ejercicio y póngase en contacto con su médico si tienen alguno de los siguientes síntomas durante el ejercicio o después de una sesión de ejercicio:
    – La desorientación, mareo, visión borrosa o desmayo
    – Aparición súbita de náuseas, vómitos
    – Dificultad inusual o repentina de aliento
    – Latido del corazón irregular, palpitaciones, dolor en el pecho
    – Dolor en las piernas / pantorrillas, dolor de huesos, dolor inusual en las articulaciones o dolor de causa no traumática
    – Calambres o aparición repentina de debilidad muscular o fatiga.

 

Precauciones con el ejercicio.

Aunque el ejercicio puede ser una intervención eficaz para los pacientes con cáncer sometidos a tratamiento, es importante reconocer que puede haber factores que hacen que no sea prudente hacer ejercicio. En estos casos, el ejercicio puede ser todavía una práctica beneficiosa; sin embargo, los riesgos de realizar dicha práctica pueden ser mayores, y es necesario una estrecha supervisión médica. Según la ACS, las siguientes son las precauciones especiales a tener en cuenta durante el tratamiento del cáncer:
• Anemia (bajo recuento de glóbulos rojos): Si el recuento de glóbulos rojos es bajo, la capacidad del cuerpo para transportar oxígeno a los tejidos se reduce. El ejercicio puede necesitar ser recortado y posiblemente evitado.
• La neutropenia (recuento bajo de glóbulos blancos): si el conteo de glóbulos blancos es bajo, la capacidad del cuerpo para combatir infecciones se reduce. El ejercicio debe ser evitado si hay una fiebre de más de 38ºC.
• La trombocitopenia (recuento bajo de plaquetas): Si el recuento de plaquetas es bajo, existe un mayor riesgo de aparición de moretones y sangrado. Evite los deportes de contacto o actividades con alto riesgo de lesiones o caídas. Informar cualquier sobre moratones o síntomas inusuales, como sangrado de la nariz, a un médico.
• Los efectos secundarios como vómitos y diarrea, y los síntomas tales como hinchazón de los tobillos, inexplicable pérdida de peso/ganancia, o falta de aire con bajos niveles de esfuerzo pueden hacer que el ejercicio no sea seguro. Consulte con un médico antes de hacer ejercicio.

Como hemos visto existe evidencia de la investigación que sugiere que las personas con cáncer que siguen las pautas recomendadas y siguen las recomendaciones específicas pueden seguir realizando ejercicio de manera segura durante el tratamiento del cáncer. Por lo tanto mientras la terapia nos lo permita, tanto Mar como yo, seguiremos llevando una vida activa donde el deporte forma parte importante de nuestras vidas. El cáncer nos ha enseñado a parar de guardar cosas para una ocasión especial. Cada día es especial. No tienes que tener cáncer para vivir una vida al máximo.

Carlos García Bayod
Carlos Garía Bayod LasRozas