¿Qué ropa debo elegir para el gym?

Dentro del gimnasio son muchas las diferentes actividades que se pueden practicar. Y para obtener un mayor beneficio, o simplemente sentirte bien, es recomendable usar el tipo de ropa más adecuado para cada actividad.

 

A la hora de salir de compras, tenemos que tener en cuenta varios aspectos  antes de lanzarnos y comprar la última camiseta más cara que haya salido al mercado. Tienen que ser funcionales, duraderos, cómodos, y por último y no menos importante hay que tener en cuenta  el diseño.

Por ejemplo debemos tener en cuenta que no podemos usar los mismos pantalones holgados para una clase de Zumba, que para una clase de Ciclo, al igual que estos mismos no podemos usarlos para una clase de Yoga o Pilates, ya que siendo ropa con poca flexibilidad, limitaría los movimientos en estas clases, debiendo usar en éstas leggins, mallas o ropa elástica. Así que antes de comprar, debemos de tener claro para qué actividad vamos a adquirir la prenda, simulando los movimientos a los que va a estar sometida la prenda antes de comprarla.

Una vez decidido esto último, tenemos que tener en cuenta que hay actividades que nos hacen transpirar más que otros y en ambos casos la misión es que el cuerpo permanezca lo más seco posible, y con la suficiente ventilación para evitar un sobrecalentamiento.

Hay que tener en cuenta que cuando hacemos deporte sudamos por la elevación de la temperatura corporal y el esfuerzo que hace para termoregularse. A partir de los 24 grados al cuerpo empieza a costarle esa función, de ahí que debemos escoger prendas que faciliten termoregulación, evitando prendas que nos den más calor (algodón) y nos decantemos por prendas técnicas, últimamente  llamadas “inteligentes” que ayudan a la correcta evaporación del sudor, y nos mantengan en la temperatura idónea para practicar deporte.

Teniendo en cuenta todo ésto es importante fijarnos en el tipo de fibra que vamos a elegir, siendo el algodón idóneo para actividades de baja intensidad o poco movimiento, y no para actividades de intensidad alta, ya que el algodón al mojarse se vuelve pesado, molesto y sin ningún tipo de transpiración.

En caso que la actividad sea de alta intensidad debemos recurrir a materiales sintéticos, que repelen el sudor y expulsan la humedad de nuestro cuerpo, como son el  nailon o poliéster. Al igual que también podemos utilizar las prendas llamadas inteligentes Coolmax, Suplex que ayudan a controlar la temperatura. Por ejemplo una de las combinaciones  de fibras perfecta para practicar deporte dentro de un gimnasio sería Poliéster + Algodón + Spandex (ideal para ejercicios en el interior y buena absorción de líquidos).

También debemos tener en cuenta la ropa interior, tanto para hombres como mujeres, debe ser de algodón o alguna combinación con este último para evitar escoceduras y roces, ayudando a recoger el sudor y que a la vez sea transpirable, evitando usar nuestras mejores prendas para ir al gimnasio. Sin duda alguna, las mujeres han de usar sujetadores deportivos, que  sujeten lo máximo posible, que no tengan partes duras como aros evitando así que cualquier movimiento brusco, se convierta en algo doloroso.

Y por último recuerda que la elección de zapatillas es igual de importante que la selección de prendas, teniendo en cuenta que no es lo mismo una clase de tonificación, que una de ciclo o una coreografiada, usando por ejemplo zapatillas con suela plana, zapatillas con calas o zapatillas con torsión y algún tipo de amortiguación.

Espero que os haya servido a la hora de elegir vuestra prenda para ir al gimnasio, estaré alerta a vuestros estilismos¡¡¡¡¡¡

David Nieto Pinilla.

Prendas para perder peso- ¿mito o realidad?

¿Crees que  el uso de prendas poco transpirables para la práctica del ejercicio como plásticos, neoprenos etc., así como las saunas, provocan una pérdida de peso?

Sí, es cierto. Hemos comprobado cómo después de haber sudado en exceso pesamos uno o dos kilos menos. PERO NO NOS ENGAÑEMOS!!!

El peso que se pierde se debe a la deshidratación, a la pérdida masiva de agua del organismo. En el momento que nos volvamos a hidratar, el organismo volverá a recuperar el peso eliminado anteriormente por el sudor. Por este motivo el peso total tiene estas oscilaciones, sube y baja de forma rápida por el agua que es asimilada o eliminada en los diferentes procesos de obtención de energía.

Además, por el sudor se elimina gran cantidad de sales y minerales necesarias para la contracción muscular, que provoca  contracturas y los “calambres”. También la sensación de fatiga aparece mucho antes y la recuperación será mucho más lenta, con lo que se corre el riesgo de no realizar un entrenamiento efectivo y no conseguir las adaptaciones cardiovasculares pretendidas, ni el consumo calórico deseado.

Uno de estos efectos es lo que se denomina la “hemoconcentración”, es decir la sangre se vuelve más espesa ya que parte del plasma desaparece en forma de agua expulsada, esto es algo natural pero a medida que aumenta la deshidratación, la sangre resulta más difícil de mover dentro de los capilares, así que nuestro organismo compensa esta limitación con un bombeo más frecuente del corazón, es decir, aumenta la frecuencia cardiaca, cuestión no deseada si lo que pretendemos es realizar ejercicio cardiovascular durante mucho tiempo para llegar a un consumo calórico elevado.

Ágata Znyk
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