Corrige tu postura con la práctica de Pilates

Origen del Pilates

ORIGEN DEL PILATES

El pilates que conocemos hoy en día ha evolucionado mucho desde su origen a principios del siglo XX.

Joseph Pilates, alemán nacido a finales del siglo XIX, es el creador de éste método. Esta corriente de entrenamiento surge a causa de los problemas de salud que Joseph sufría desde niño, teniendo la necesidad de practicar deporte y fortalecer sus músculos para ganar calidad de vida.

En 1934 publica su libro “Your Health”, en el que habla de los problemas derivados de la sedentaria vida moderna y cómo ponerle remedio mediante el ejercicio y hábitos de vida saludables. Siempre mostrando una gran preocupación por la salud del cuerpo y de la mente, buscando el equilibrio entre ambos.

Es en 1945 cuando publica  “Regreso a la vida a través de la Contrología” donde presenta y ejecuta los ejercicios de suelo que conocemos hoy día.

¿QUÉ ES EL PILATES?

El método Pilates, que perduró con el apellido del autor, es un sistema de entrenamiento físico y mental, basado en disciplinas como la gimnasia, el ballet y el yoga. Combina técnicas de control mental, respiración y relajación, las cuales permiten tener un control absoluto sobre cada movimiento que realiza nuestro cuerpo, persiguiendo una educación corporal completa.

Se enfoca en el trabajo de la corrección postural, buscando alcanzar un control preciso del cuerpo, desde la musculatura profunda hasta la periférica. Focaliza el trabajo en la zona media del cuerpo, el core (abdomen, zona lumbo-pélvica y glúteo). Esta musculatura es la responsable de la estabilización de la columna vertebral y foco desde el que salen las fuerzas hacia las extremidades.

Se fundamenta en un programa de ejercicios lentos y controlados que busca eliminar los malos hábitos posturales, mejorar la flexibilidad muscular y optimizar la movilidad de las articulaciones.

Los principios del método pilates, presentes en todos los ejercicios, son: respiración, centro (powerhouse o core), concentración, control, fluidez y precisión.  

BENEFICIOS DE LA PRÁCTICA DE PILATES

  • Higiene postural. Mejora y corrige la postura corporal gracias al fortalecimiento de la musculatura profunda y de la zona ‘centro’ o estabilizadora. Consiguiendo obtener una postura correcta al estar de pie, caminando o sentado. Esto influye directamente en la disminución del dolor de espalda que acarrea el mantener posturas corporales inadecuadas. Para ello, es inapelable tener un core fuerte.
  • Mayor flexibilidad. Gran parte de los ejercicios de pilates se basan en el movimiento y estiramiento del cuerpo, lo que permite la liberación de tensión y alargamiento muscular.
  • Mejora la capacidad respiratoria. La respiración en Pilates es fundamental para ayudar a relajar el cuerpo y facilitar el movimiento.
  • Mejor movilidad articular. Pilates es recomendado para las personas con problemas en las articulaciones o con atrofia muscular por pasar demasiado tiempo sentados. Gracias a los ejercicios que se desarrollan en las sesiones de pilates, se mejora la movilidad de las articulaciones, lo que hace que con el tiempo se gane movimiento en ellas.
  • Método complementario. Complemento perfecto para otras actividades como el running, la natación o el gimnasio, entre otras. El pilates ayuda a relajar los músculos, estirar y despejar la mente. Así como fortalecer el core para tener mayor estabilización en la zona media y ser más eficaces a la hora de transferir fuerzas hacia las extremidades.

CONCLUSIÓN

Hoy en día solemos llevar una vida muy sedentaria, pasando largos periodos de tiempo sentados o adoptando malas posturas y generando una gran debilidad en la musculatura. Todo ello desemboca en dolores de espalda, articulaciones, limitación de la movilidad. Por ello, es fundamental el trabajo específico controlado por profesionales.

El cuerpo es agradecido. En nuestras clases de pilates pronto empezarás a notar todos estos beneficios que la práctica de esta actividad aporta. ¿A qué esperas para empezar?