Desayuna como un rey… Practica el desayuno saludable

«Desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo». ¿Alguna vez te han dicho esta frase, o al menos la has escuchado? Es la frase con la que a muchas personas les han “educado” a controlar su alimentación. Teniendo que comer mucho por la mañana, para coger fuerzas para el resto del día. Y cenando lo justo para no engordar con ese último bocado que nos llevamos a la boca antes de ir a dormir.

 

Vamos a intentar defenestrar esta y otras frases tan populares. Lo primero, ¿quién fue el autor de dicha frase? Pues la autora fue una nutricionista llamada Adelle Davis, fallecida en los años 70, lo que significa que esta frase tiene como mínimo más de 40 años. Quizás sea hora de reciclarnos y actualizarnos, o por lo menos escuchar otras propuestas.

Las calorías nos engordan lo mismo por la mañana que por la noche, que lo que verdaderamente tenemos que tener en cuenta son dos datos:

  • Consumo Energético Total (CET): Las kcal totales que ingiero a lo largo del día.
  • Gasto Energético Total (GET): Las kcal que gasto a lo largo del día.

El resultado de “CET – GET” nos dirá si estamos en superávit o en déficit energético.

Por poner un ejemplo, si yo ingiero 3000 kcal (CET), pero he quemado 3100 (GET), estaré en un déficit energético (-100 kcal). Esto repetido día tras día, junto a la realización de actividad física, me llevará a bajar mi porcentaje de grasa, siendo indiferente que el reparto de kcal haya sido principalmente en el desayuno, en el almuerzo, en la comida o en la cena.

“El desayuno es la comida más importante del día”

No es la más importante, pero tampoco la menos importante, el desayuno es simplemente una comida más. La importancia de cada comida se va a asociar a las características de cada individuo, horarios de trabajo, grado de apetencia a comer a según qué horas, etc.

Con esto quiero decir que una persona que sale de un trabajo muy físico a las 22:00h no tiene por qué cenar muy poquito. O por el contrario una persona cuya jornada laboral empieza a las 7:00 de la mañana y no está acostumbrada a desayunar, o no le resulta grato un desayuno abundante recién levantado, no tiene por qué verse obligado a ingerir un desayuno inmenso, nada más levantarse.

Además, volviendo a la expresión “el desayuno es la comida más importante del día”, invito brevemente a la reflexión. ¿Consideramos que es la comida que mejor hacemos? Lo cierto es que de siempre hemos recibido anuncios publicitarios de desayunos cargados de azucares, bollería industrial, etc. Con lo cual, una buena idea sería reeducarnos en dichos desayunos, añadiendo piezas de fruta, dosis de proteína, carbohidratos de buena procedencia como la avena, grasas saludables, etc.

“El desayuno es súper importante, porque al despertarme, el cuerpo lleva 8 horas en ayuno”.

Esto es cierto, el cuerpo permanece 8 horas (lo que suele durar el sueño) sin recibir alimento, pero ese periodo de tiempo NO se considera ayuno. Y es que la comida que le diste hace 8 horas a tu organismo aún se está absorbiendo.

Para que nos hagamos una idea, el ratio de absorción de proteína en el intestino es de 1,3 -10 gramos/hora dependiendo del tipo de proteína. Lo que quiere decir que si me he tomado para cenar, por ejemplo, una dosis de proteína en forma de huevos, carne, queso…al despertarme aún la estaré absorbiendo.

“El metabolismo se ralentiza a partir de las 7:00 p.m…8.00, 9:00, 10:00…..), o se paraliza durante el sueño”

Esto lo hemos escuchado todos alguna vez, según cada teoría urbana, a una hora distinta. Se ha podido ver en algunos estudios como el gasto energético en el sueño (GES) no es lineal, y había fluctuaciones a la alta y a la baja. Es más, se puede observar que el conjunto del GES total no es diferente a la tasa metabólica basal (TMB). De modo que lo de que el metabolismo se paraliza durante el sueño es falso.

“Los carbohidratos que tomas en la cena se acumulan en forma de grasa sino los utilizas al momento”

Ya hemos comentado antes que lo importante es el Gasto Energético Total (GET) durante el día. Las calorías que entran y las que salen.

Decir que los carbohidratos se almacenan en forma de grasa es ir muy desencaminado. La fuente de energía predilecta del cuerpo humano para obtener energía son los carbohidratos (CH). Ahora bien, cuando el cuerpo no los necesita para obtener energía, como en este caso al irte a dormir, el cuerpo prioriza su almacenamiento en forma de glucógeno muscular y hepático (músculos e hígado). Dichos almacenes de glucógeno pueden llegar a ser muy elevados, más aun en personas que entrenan, por lo que hacen falta muchos CH para llenar estos depósitos. Y finalmente, una vez llenos si se acumularan en forma de grasa, siempre y cuando siga habiendo un superávit calórico.

CONCLUSIÓN:

  • Todas las comidas son igual de importantes de por sí.
  • El desayuno no es la comida más importante del día, tampoco la que menos, y realizarla, no realizarla, o de qué forma realizarla dependerá de factores individuales.
  • El cuerpo no se consume a si mismo por un “ayuno” de 8 horas
  • Lo importante es el Consumo Energético Total (CET) a lo largo del día, junto al Gasto Energético Total (GET) a lo largo del día. Su suma a lo largo del tiempo determinará la consecución de nuestros objetivos.
  • Si quieres desayunar, desayuna, pero DESAYUNA BIEN.
  • La cena, y más concretamente los carbohidratos que cenes, no se acumulan directamente en forma de grasa. Solo lo harán cuando haya un superávit calórico.

 

 

Enrique Montoya Sánchez

 

Los hidratos de carbono en el deportista.

Son diversos los organismos que reiteran la relevante importancia de una dieta variada y equilibrada en atletas y/o individuos altamente activos, no solo para conseguir un nivel de rendimiento óptimo y deseado, sino que también para favorecer una adecuada recuperación y prevenir el riesgo de lesiones que supone la realización de ejercicio físico intenso con una cierta regularidad. Por ello, deberemos adecuar nuestras pautas nutricionales al ejercicio físico que realicemos y a nuestro objetivo. [1-5]

Para llevar a cabo un trabajo de carácter mecánico, como es el ejercicio físico, necesitamos la producción de energía por parte de nuestro organismo en forma de una molécula conocida como ATP. Para conseguirlo, requeriremos de la participación de los carbohidratos. Nuestro organismo dispone de diversas reservas de carbohidratos en forma de glucógeno, que se encuentran repartidas en órganos como el hígado y los músculos, las cuales pueden ser modificadas a través de estrategias nutricionales y una pauta de entrenamiento. [6] Estas proporciones aumentan en los individuos entrenados, consiguiendo así una mejor adaptación al ejercicio y mayor rendimiento. Sin embargo, estas reservas no dejan de ser limitadas, por lo que deberemos tener en cuenta que en ejercicios extenuantes de larga duración deberemos aportar una cierta cantidad de carbohidratos a través de alimentos y/o suplementos deportivos. Puesto que los carbohidratos son la primordial fuente de energía para el cerebro, también los tendremos en cuenta para un óptimo funcionamiento del sistema nervioso central así como para evitar la aparición de un estado de fatiga central acompañado de hipoglucemias. Por lo tanto, ajustaremos la ingesta de carbohidratos tanto al nivel y carga del entrenamiento diario, como a nivel de estrategia de rellenado de reservas de glucógeno en los días previos a una competición y por último consideraremos la ingesta exógena de éstos durante un evento deportivo. [1, 7]

¿Cuándo daremos especial importancia al aporte de carbohidratos de nuestra dieta?

El aporte de carbohidratos dependerá de diversos factores como el tipo, intensidad y duración de la actividad física, la frecuencia de ésta y el tiempo disponible para la recuperación entre sesiones y/o eventos deportivos. Además dependerá de la composición corporal, que puede estar sujeta a cambios según la temporada, de los factores ambientales, del nivel de entrenamiento y adaptación al ejercicio físico del individuo y de sus principales objetivos. Siempre y cuando sea posible, recurriremos a un profesional de la salud para orientarnos en nuestra ingesta de carbohidratos. [4, 8]

La dieta es un factor que influencia el rendimiento deportivo, por lo que escoger las fuentes de nutrientes adecuadas será importante antes, durante y después de la competición o sesiones de entrenamiento. [International Olympic Committee (IOC)] [1]

Qué tipo de carbohidratos encontramos y cuáles debemos escoger: El índice glucémico y la carga glucémica.

No todos los carbohidratos actúan del mismo modo, por lo que cabe esperar, unos serán más adecuados en determinados momentos que otros. El índice glucémico es un concepto muy usado entre profesionales de la nutrición deportiva. Éste viene determinado por la estructura de las moléculas de los diferentes tipos de carbohidratos en la dieta y por la capacidad de nuestro organismo en absorberlos. Lo que supone una herramienta útil para determinar qué fuentes de carbohidratos se adecuaran más a nuestras necesidades nutricionales según el momento. Otro concepto a destacar es el de la carga glucémica, que viene definido por la cantidad de carbohidratos presentes en una porción de alimentos y la digestibilidad de éstos.

  • Carbohidratos de bajo índice glucémico.

Estos deben ser los predominantes en nuestra alimentación del día a día, priorizando esta fuente tanto en las principales comidas como en los tentempiés de media mañana o a media tarde. Son digeridos de forma paulatina por lo que van a proporcionar un estado de saciedad a nuestro organismo y un flujo constante de energía, evitando así el riesgo de padecer hipoglucemias y/o mareos a lo largo del día. Las principales fuentes de éste tipo de carbohidratos los encontramos en las legumbres, el pan, la pasta, arroz, entre otros. Pudiendo escoger la alternativa integral de estos dos últimos, y así estaríamos aportando a nuestro organismo otros nutrientes como vitaminas del grupo B y minerales como el Magnesio, que participan en el metabolismo de los carbohidratos y en la contracción muscular, respectivamente. Además, éstos proporcionan una cantidad de fibra significativa que va a promover un óptimo estado del tracto gastrointestinal.

  • Carbohidratos de alto índice glucémico.


Son aquellos que nuestro organismo va a absorberlos más rápidamente, por lo que estos van a manifestarse en sangre más tempranamente que aquéllos que presentan una absorción más lenta. Además, permanecerán menor tiempo en nuestro tracto digestivo evitando ser causa de alteraciones gastrointestinales muy comunes en los deportistas de resistencia. [9] Por lo que favoreceremos la ingesta de éstos en momentos que nuestro organismo requiera de un aporte de energía exógeno en forma de carbohidratos y que el tracto gastrointestinal se vea comprometido, como ocurre durante la realización de ejercicio físico (sin abusar para evitar un posible pico de azúcar en sangre con la consecuente hipoglucemia). También deberemos priorizar el aporte de éstos justo al finalizar el ejercicio físico, optimizando así el rellenado de las reservas de glucógeno de los músculos implicados y favoreciendo la óptima recuperación muscular.

Marta Torres Bueno 
 
Máster de Nutrición en la Actividad Física y el Deporte (Universidad de Barcelona).

Graduada en Nutrición humana y dietética (Universidad de Barcelona).

 

Referencias bibliográficas:

  1. IOC Consensus Statement on Sports Nutrition 2010. International Olympic Committee. https://stillmed.olympic.org/Documents/Reports/EN/CONSENSUS-FINAL-v8-en.pdf
  2. International Association of AThletics Federations. (IAAF) [2017]. https://www.iaaf.org/home
  3. Nieves P. G., Pedro M. M., Raquel B. R., Luis F.B., Teresa G. A., Begoña M.G. y José Antonio V. G. Ayudas Ergogénicas nutricionales para las personas que realizan ejercicio físico. Documento de consenso de la Federación Española de Medicina del Deporte. (FEMEDE) [2012]. http://www.femede.es/documentos/ayudas%20ergogenicas_supl%201_2012.pdf
  4. Australian Sports Comission. Carbohydrate – The facts. [2014] http://www.ausport.gov.au/ais/nutrition/fact_sheets/carbohydrate_how_much
  5. Sports nutrition: A review of the latest guidelines for exercise and sport nutrition from the American College of Sport Nutrition, the International Olympic Committee and the International Society for Sports Nutrition. (Enero 2013) Vol. 26 (1); 6-16. http://www.overvoedingengezondheid.nl/wp-content/uploads/2015/03/88379-219821-1-PB.pdf
  6. Dietitians of Canada, the Academy of Nutrition and Dietetics and the American College of Sports Medicine. Nutrition and Athletic Performance: Position of Dietitians of Canada, the Academy of Nutrition and Dietetics and the American College of Sports Medicine. (Febrero 2016). http://www.dietitians.ca/Downloads/Public/noap-position-paper.aspx
  7. Beck K.L., Thomson J.S, Swift R.UJ, von Hurst P.R. Role of Nutrition in performance enhancement and post-exercise recovery. (Abril 2015) Vol. 6; 259-267. http://www.dovepress.com.secure.sci-hub.cc/role-of-nutrition-in-performance-enhancement-and-postexercise-recovery-peer-reviewed-article-OAJSM
  8. Hawley J.A. Leckey J.J. Carbohydrate dependence during prolonged, intense endurance exercise. Sports Medicine (Noviembre 2015) Vol. 45(1); 5-12. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26553495
  9. De Oliveira E.P. Runner’s diarrea: what is it, what causes it, and how can it be prevented? Current Opinion on Gastroenterology. (Enero 2017) vol.33 (1); 41-46. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27798441

¿Es la insulina una hormona amiga o enemiga?

A la hora de diseñar un buen programa entrenamiento, aparte de nuestra sesión diaria de pesas es importante destacar el papel de la alimentación en nuestra rutina diaria, y en concreto hay que destacar el papel de la insulina. Si queremos coger masa muscular sin grasa debemos controlar esta hormona.

La insulina es una hormona anabólica secretada por el páncreas que permite disponer a las células del aporte necesario de glucosa a su interior para procesos de síntesis con gasto de energía. Pero, ¿cómo puede la insulina influir en el aumento de masa muscular y la quema de grasa? Su secreción viene condicionada por dos fases: una primera fase cuando comemos una comida rica en Hidratos de Carbono (CH); estos se descomponen en glucosa y esta se absorbe y entra en la sangre. El páncreas nota el aumento de glucosa y segrega insulina almacenada, la cual actuará en diversas dianas (músculo, hígado, adipocitos). Una segunda fase que continúa mientras la glucemia sigue elevada y básicamente segrega insulina recién creada. Una vez los niveles de glucosa bajan a niveles basales, los niveles de insulina bajan en concordancia y todo vuelve a la normalidad.

Indice-GlicemicoSin embargo, la insulina tiene diferentes funciones entre las que se encuentra: estimulación de la síntesis proteica (para la construcción de masa muscular),  síntesis de glucógeno, inhibición de degradación de glucógeno, inhibición del apetito, inhibición de la lipólisis y promoción de lipogénesis. Es por todo esto la importancia que tiene a la hora de diseñar una buena alimentación según nuestros objetivos. Saber cómo controlar la insulina se convierte en algo muy crítico para que vuestro cuerpo sea capaz de eliminar la grasa.

Conocer el índice glucémico (IG) de los alimentos nos va a servir de gran ayuda a la hora de diseñar nuestra dieta. El índice glucémico es la velocidad a la que los HC se transforman en glucosa en la sangre. Los azúcares simples, con un índice glucémico alto, son absorbidos rápidamente por torrente circulatorio, causando una liberación rápida de insulina. Esta sobreproducción hormonal hace que algunos carbohidratos se depositen como grasa en lugar de almacenarse como glucógeno.

¿Cómo mantener estables los niveles de insulina?reduccion grasa insulina

  • Consumir carbohidratos de calidad y bajo índice glucémico: patatas, arroz, pasta, pan integral, avena, verduras…
  • Evitar azúcares, dulces….
  • El desayuno, la comida más importante, en la que tendrás que restablecer los niveles de insulina para evitar el proceso de catabolizacización muscular ingerir hidratos de IG alto (Frutas).
  • Antes del entrenamiento combinar carbohidratos con IG bajo/moderado junto con proteínas estimulan la liberación de insulina controlando que los niveles no sean muy elevados y aporten la suficiente energía para tu entrenamiento.
  • Las grasas saludables como el aceite de oliva, nueces, almendras, aceite de pescado te ayudarán a aumentar la sensibilidad a la insulina y formar músculo magro.
  • Carbohidratos junto con proteína de suero después del entrenamiento permiten recargar el glucógeno “quemado”.
  • Durante el resto del día, en el que nuestra actividad física es baja no necesitamos mantener niveles elevados de insulina por lo que la ingesta de HC debe ser moderada/baja y además deben ser de bajo IG manteniendo así los depósitos de glucógeno llenos y la síntesis proteínica.

 

Espero que esta pequeña guía os ayude a comprender mejor cómo funciona vuestro cuerpo y planificar más eficientemente la alimentación según vuestros objetivos.

Lucía Fernández
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